

Articles en espagnol
Ro-Hun «cleanse»
Esta sesión única de alrededor de dos horas permite introducir los procesos de base de la Purificación. No sustituye a las tres primeras sesiones ni a la terapia Ro-Hun en sí misma, sino que sirve sobre todo como sesión introductoria. Comprende las siguientes partes:
1.- LA EXPLORACIÓN DE LA VIDA FETAL:
Un bebé en el vientre de su madre es extremadamente telepático. Capta los pensamientos y sentimientos de sus padres —sobre todo los de su madre— y termina por adoptarlos. Cuando viene al mundo, empieza a poner en práctica sus creencias y percepciones erróneas del mundo exterior. Tomar conciencia y liberar los Yo Reaccionarios Negativos del bebé y los de sus padres durante la gestación se manifiesta como algo prioritario para que éste pueda cobijar un sentimiento de seguridad, de confianza, de bienestar y de amor. Recrea su espacio, así se atreve a expresar sus potenciales en el momento de su llegada al mundo.
2.- LA LIBERACIÓN DE LOS YO-REACCIONARIOS PRINCIPALES:
* El Yo Indigno: Situado principalmente en el interior de los chakras 1.º y 2.º, influye igualmente en el conjunto de los centros energéticos. Su origen se remonta con frecuencia a la tierna infancia. Falto de amor, llega a la conclusión de que no lo merece y se vuelve incapaz de expresarlo o de recibirlo. De lo que se deriva un miedo al abandono que engendra la siguiente creencia: «Yo cojo», «yo guardo», «yo controlo». Esta actitud refuerza la ausencia de éxito y de abundancia, de manera que toda bondad o generosidad del corazón se vuelve imperceptible o propensa a la desconfianza.
* El Yo que tiene miedo: Localizado principalmente en el 2.º chakra, puede percibirse también en el plexo solar y en el chakra del corazón. Impotente, prisionero de sus dudas, incertidumbres, tensiones, estrés y ansiedades, permanece incapaz de expresar sus recursos individuales temiendo que lo abandonen, a solas consigo mismo. Frágil, el Yo que tiene miedo se niega a asumir responsabilidades para evitar enfrentarse al fracaso, al aislamiento, al vacío, a la muerte.
* El Yo Impotente: Situado esencialmente en el plexo solar, tiene sin embargo gran influencia en el resto de chakras. Tras la pérdida de su poder personal, intenta compensarla buscando controlar o manipular a los demás tan pronto como se presenta la ocasión. El Yo Impotente, disminuido y desprovisto de opciones, se aísla tras una actitud de víctima o, por el contrario, tras la de tirano. Sea cual fuere la tendencia adoptada, el Yo Impotente se considera víctima de los demás y de las situaciones que atraviesa.
* El Juez Interior: Situado en el 6.º chakra, llega a convencernos de nuestro poco valor, nos alienta en nuestros miedos, en nuestros sentimientos de indignidad, de culpabilidad y de impotencia. Dueño de la totalidad de nuestras formas-pensamiento limitativas, el Juez se comporta a la vez como una autoridad suprema y como un tutor desabrido. Desprovisto de toda compasión, de capacidad de perdón y de aptitud para dar o recibir amor, nos separa de los demás, recordándonos a cada momento nuestros fracasos y alejándonos así de nuestra Esencia y de sus cualidades.
Esos Yo-Reaccionarios bloquean la energía vital que normalmente se elevaría hacia nuestros chakras superiores, de modo que las fuerzas y los atributos de estos centros permanecen para nosotros inaccesibles o anestesiados.
3.- LA EXPLORACIÓN DEL NIÑO DE DIEZ AÑOS:
Entre los 7 y los 10 años, cuando se afirma nuestra personalidad, tomamos decisiones importantes, a menudo negativas, que influyen en nuestro comportamiento para el resto de nuestros días. Estas últimas, que nos impiden establecer una relación armoniosa con nosotros mismos o con los demás, nos recortan nuestras oportunidades de éxito social y de valoración personal.

