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Proceso de la Terapia Ro-Hun
A lo largo de esta primera serie de exploraciones, se pone de manifiesto la noción de individualidad. Estos diferentes procedimientos disipan los límites caducos del pasado y, todavía más importante, transforman y después liberan las representaciones erróneas relativas tanto a uno mismo como a los demás. Bloqueos de los que se derivan acontecimientos perturbadores repetitivos que ralentizan considerablemente el óptimo desarrollo de uno. La «Purificación» tiende hacia un mayor conocimiento, amor, respeto, confianza, estima de uno mismo y del otro. Aunque favorezca la reconexión con una percepción consciente más amplia, la Purificación se focaliza también en las problemáticas psicológicas, los juegos del ego que están en la base de la mayoría de las psicoterapias tradicionales. La personalidad –producto del ego, de lo mental y de sus múltiples aspectos–, progresivamente asimilada y liberada de sus efectos perversos, deja paso a una dimensión más pura, más justa y más afianzada de uno, estableciendo los fundamentos de la siguiente etapa: la Transformación.
1.- LA ENTREVISTA:
Antes de cualquier planificación de sesiones, hay una entrevista preliminar gratuita, de alrededor de una hora, que tiene por objeto presentar el método para determinar si éste último se corresponde con las necesidades, expectativas y estadio de la evolución de cada uno.
2.- LAS TRES SESIONES DE BASE:
La entrevista va seguida de tres sesiones de base, incluso más si es necesario, preferentemente consecutivas a lo largo de una misma semana y de dos horas de duración cada una. Este proceso efectúa una limpieza global de los 7 principales chakras.
Cada sesión empieza siempre por una relajación guiada, cuyo propósito consiste en llegar a un estado expandido de conciencia que suscita en el individuo una observación y una comprensión más objetivas de sí mismo.
A medida que las imágenes o las sensaciones aparecen, así como los elementos específicos más importantes de la situación en cuestión, el individuo se da cuenta y siente el impacto de sus propias emociones y pensamientos limitadores como la cólera, el miedo, el juicio, la impotencia, la traición, el no-valer, el resentimiento, la culpabilidad, etc. Todos ellos obstaculizan el funcionamiento libre de los chakras, vórtex o auténticas «centrales energéticas», así como de la circulación de la energía vital.
La confrontación y la revelación: sub-personalidades, Yo-Reaccionarios restrictivos, reflejos condicionados o mecanismos de defensa automáticos facilitan la identificación, el análisis y la síntesis del conjunto de circunstancias responsables de los sufrimientos y de los incidentes tratados. Esos Yo-Reaccionarios, portadores de sentimientos desviados y de prejuicios a menudo infundados, deben ser localizados en el interior del chakra en cuestión, con el fin de inducir una aceptación, un desapego y después una liberación de los personajes implicados o incriminados. Esos funcionamientos obsoletos dejan paso a nuevas actitudes más sanas y más estables que atraen a sus correspondientes nuevas experiencias.
3.- LOS SKIMS:
Las sesiones denominadas «Skims» (término inglés que significa «descremado») constituyen la continuación de las sesiones de base. Las dificultades y los problemas asimilados y después superados dejan emerger otros importantes elementos inconscientes. El individuo desarrolla así la fuerza de focalizarse de manera aún más pertinente sobre estos aspectos negados, explorados principalmente en uno o dos chakras a la vez. Estas sesiones independientes se realizan una vez por semana o tantas veces como sea preciso, hasta que el individuo esté preparado para pasar a la siguiente etapa.
4.- LA SOMBRA:
La última etapa de los procesos de Purificación consiste en acceder a las problemáticas y traumas disimulados y negados, en relación directa con nuestros abusos de poder anteriores, nuestros comportamientos más viles o los más inconfesables. La finalidad aquí es superar por fin las zonas de sombra que se han vuelto fuente de miedos, de vergüenzas y de culpabilidades, y que reprimen el acceso al éxito, al equilibrio y a la libre expresión de nuestros potenciales creativos. Este trabajo valiente y delicado se desarrolla generalmente a lo largo de una misma semana en 4 sesiones consecutivas, incluso 8 según las personas, y cada sesión dura unas 2 horas.
La transformación lúcida y voluntaria de la personalidad en beneficio del amor y de la conciencia representa el pivote central de la Terapia Ro-Hun, y nos invita a tender hacia una realización y una maduración espirituales integrando el ego para dejar sitio a nuestra esencia original divina. La definición de los mecanismos y de las trampas del ego, de lo mental y de la personalidad, revelada durante la primera etapa, la Purificación, abre la vía a la segunda etapa, la Transformación, en la que las cualidades y la inteligencia propias del despertar pueden empezar a desplegarse.La asociación cuerpo-corazón-conciencia, auténtica trinidad primordial unificada, metamorfosea nuestra percepción de la realidad y de nuestra conciencia ordinarias dirigiendo el curso de nuestro destino con mucha más eficacia que la que podría pretender el ego. Este trabajo se ejecuta únicamente con personas que hayan realizado los procesos de Purificación y sólo puede llevarlo a cabo un titular de un Master Ro-Hun (terapeuta cualificado).
1.- LAS SIETE VISIONES DE UNO MISMO:
Esta serie de 3 sesiones difiere totalmente de las anteriores. Repartidas a razón de una sesión por semana, construye nuevas perspectivas más creativas, una visión global de uno mismo más realista en correlación con la integridad de nuestro sistema energético. Este enfoque sólo concentra su atención en la representación simbólica de nuestro ser interior en el seno de los 7 estados de conciencia y campos específicos regidos por nuestros chakras: nuestra presencia en el mundo, nuestro universo emocional, nuestro poder, nuestro amor, nuestra fuerza de comunicación y de expresión, nuestro discernimiento y nuestra conexión con lo divino. Nos ofrece la posibilidad de realizar la potencia de nuestro corazón en el seno de la colectividad.
2.- EL ANDRÓGINO:
Esta serie de 3 sesiones, a razón de una sesión por semana, nos ofrece el acceso a la curación de la dualidad y del conflicto interior individual que se desarrolla entre nuestras energías femeninas y nuestras energías masculinas. Este enfoque del Yin y el Yang ofrece la oportunidad de analizar la situación sobre temas relacionales, íntimos, familiares, profesionales y de resolver los eventuales problemas de salud que resultan de este desacuerdo energético. Esta etapa del Ro-Hun acelera la reconciliación y la integración de nuestras polaridades opuestas, así como una plenitud que se generaliza a todo el conjunto de los diferentes campos de nuestra existencia. Nuestra conciencia se expande más y, a partir de ese momento, disfruta de una gran claridad, armonía y auto-valoración.
3.- LOS ARQUETIPOS:
En los albores del despertar de nuestra conciencia, todavía permanecemos prisioneros de los Arquetipos y del inconsciente colectivo, incapaces de identificar la fuente de nuestro poder individual. Los Arquetipos representan modelos metafóricos de comportamiento preponderantes, auténticos maestros que nos ayudan a reconquistar nuestras fuerzas, nuestra habilidad para definir nuestros deseos, nuestro sentido de la independencia, de la autonomía y de la responsabilidad así como nuestra aptitud para amar sinceramente. Estos guías interiores nos apoyan a lo largo de nuestro periplo iniciático ilustrando un modo, una manera de ser y de actuar a lo largo de nuestro avanzar espiritual. Cada uno encierra una lección que querrá desvelar y constituye una etapa en sí mismo. Estos arquetipos o estos guías interiores existen desde siempre. Aparecen en el seno de nuestra cultura por medio del arte, de la literatura, de las leyendas, de los mitos y de las religiones que la habitan.
LOS ARQUETIPOS PADRE-MADRE:
El Arquetipo de la Madre, como el del Padre, pertenece a los 3 Arquetipos Primordiales que influyen en el conjunto del inconsciente colectivo de la Humanidad. La Madre da la vida, cuida y alimenta, da amor incondicional, paciencia, abnegación, atención y gestos altruistas. Guardiana y preservadora no sólo de la vida sino también de la familia y de la tierra, ella es en sentido amplio el Arquetipo de la Naturaleza. Esta exploración tiene como objetivo definir el contrato de dependencia establecido con la propia madre desde la gestación, al igual que los lazos energéticos de dependencia que de ella se derivan. Este contrato tiene efecto en el primer chakra y se desarrolla en los otros chakras a lo largo de la infancia y hasta la edad madura. Frecuentemente se añaden nuevas cláusulas al contrato inicial, dependiendo de que este último haya sido respetado o no por el niño o la madre. Este arquetipo permite poner de manifiesto la actitud adoptada respecto a esta mujer fundamental y por consiguiente respecto a todas las mujeres.
El Padre posee por su parte el don de crear o iniciar, así como la facilidad de supervisar y de dirigir a los demás: su familia, un grupo de individuos o una empresa. El Arquetipo del Padre tiene como objetivo definir el contrato de dependencia establecido con su padre en la concepción y los lazos energéticos de dependencia que de ahí se derivan. El procedimiento se revela idéntico al del Arquetipo de la Madre y permite definir la actitud adoptada respecto a este hombre y por consiguiente respecto a todos los hombres. Los Arquetipos Padre-Madre se trabajan independientemente uno del otro a razón de 2 o incluso de 3 sesiones.
EL ARQUETIPO DE LA EMERGENCIA:
El Proceso de la Emergencia o del Niño Original se concentra esencialmente –como en el caso del Proceso del Split-Baby– en los chakras 1.º, 4.º y 6.º. La mayor parte de las problemáticas primordiales son accesibles en estos 3 chakras principales. Si el proceso del Split-Baby muestra y trata los traumatismos, las secuelas y los miedos acumulados a lo largo de nuestra evolución global, el Proceso de la Emergencia se concentra más específicamente en las consecuencias que resultan de nuestro primer descenso a la encarnación terrestre y de la primera expresión de separación con la Fuente Divina. Este proceso comprende de 3 a 5 sesiones.
LOS 7 ARQUETIPOS DE LA PERSONALIDAD:
Los Arquetipos establecen los fundamentos, las bases de nuestra personalidad. Nos permiten evolucionar y avanzar manteniéndonos a la vez prisioneros de su influencia y de su dominación. Surgen en el momento de la toma de conciencia de una escisión entre el alma y la personalidad que favorece la predominancia del ego. Aislado, este último llama y atrae al modelo correspondiente a su estado de ánimo. Su papel en este caso consiste en convertirse en maestro a través del sufrimiento, ofreciendo un sentimiento ilusorio de poder. Sin embargo, privada de esa muleta, la personalidad se vuelve más débil y no sabe ya definirse. Cada Arquetipo principal actúa y se manifiesta a través de un chakra y un aspecto preciso de la conciencia. Estos Arquetipos son 7:
- 1.º chakra: el Hombre-la Mujer salvaje.
- 2.º chakra: el Enamorado.
- 3.º chakra: el Guerrero.
- 4.º chakra: el Rey-la Reina.
- 5.º chakra: el Bribón.
- 6.º chakra: el Mago.
- 7.º chakra: el Sabio.
EL ARQUETIPO DEL SALVADOR Y DEL QUE HAN ABUSADO:
Efectivamente, estos dos Arquetipos tienen la particularidad de influir en el conjunto de nuestros 7 chakras y deben ser superados no sólo por todo individuo afectado, sino también por todo terapeuta digno de ese nombre. Mientras que del que han Abusado asume el papel de víctima para dulcificar su propio sentimiento de culpabilidad, el Salvador cree saberlo todo y poseer la aptitud de socorrer a los demás, ignorando que no puede salvar a nadie más que a sí mismo. Cada Arquetipo es objeto de una sesión individual.
4.- EL BRIBÓN:
El Bribón designa al gran ilusionista perturbador. Mentiroso compulsivo, para no asumir sus responsabilidades y preservar el enigma de su auténtica naturaleza, el Bribón permanece inaccesible manipulando, generando conflictos, fracasos e intrigas, dudando y echando la culpa a los demás. Este trabajo incluye de 4 a 8 sesiones consecutivas, preferentemente en la misma semana, y explora las perversiones de este Arquetipo en cada uno de nuestros chakras, con el fin de descubrir alternativas más constructivas para dejar de reaccionar y comenzar a actuar plenamente, liberados de nuestras compulsiones y protecciones automáticas.