

Este es el relato exacto y autobiográfico de un periodo crucial de mi vida, a lo largo del cual una serie de «coincidencias» me llevaron a abandonar mi profesión de arquitecto de interiores por esta otra, más nebulosa, de psicoterapeuta energético.
Esta historia es la mía. Ha estado protegida de las miradas, oculta en mis diarios íntimos durante más de diez años, hasta el día en que una voz familiar dijo: «Es el momento de compartirla». Me pidieron un capítulo por mes. Un capítulo por mes durante todo un año. Muchas preguntas se agolparon en mi mente. ¿Se entendería este mensaje? ¿Sería comprensible? A lo que yo me oí responder: «Cada uno lleva en si mismo una definición única de la Verdad. Cada uno participa en el Todo a su manera. No hay manera buena o mala. Solo una voluntad». Decido aportar mi humilde colaboración a la elaboración de un mundo donde todo ser puede, si lo desea, liberarse de la dependencia y del sufrimiento para arriesgarse a descubrir el camino de su corazón y elegir la felicidad…
Es un verdadero placer presentar al público la primera obra de Karène Le Drian. No es solo un placer, sino un deber, el fomentar la difusión de libros como éste en un mundo desesperadamente en busca de su origen perdido, de su ser y de su futuro. A través de la evolución personal y espiritual de la autora, que no duda en implicarse personalmente para describir el camino de su evolución, su bajada a las profundidades de su inconsciente y su ascenso hacia la luz, este libro desarrolla una herramienta terapéutica totalmente original: el Ro-Hun, fundado por Patricia Hayes en los Estados Unidos en 1982.
El corazón tiene razones… se articula alrededor de la trayectoria de la autora, comprometida en su propia conquista interior y exterior, y de un conjunto de estrategias de exploración de la psique absolutamente originales. Las profundas experiencias vividas apasionarán al lector y presentan ciertas características extrañas que estremecen los postulados más elementales de la ciencia clásica y de la visión mecanicista del mundo. Es imposible interpretarlos como fenómenos intrapsíquicos en el sentido convencional del término, aunque se manifiestan a lo largo de la autoexploración individual profunda. Forman, por una parte, un continuum empírico de experiencias biográficas, perinatales y arquetipales; por otra parte, recurren a menudo a fuentes de información que sobrepasan los límites habituales de la identidad del individuo. Implican la total identificación con la conciencia de otros seres humanos y con la de miembros de otras especies, la experiencia de ámbitos inaccesibles a los cinco sentidos, así como aquellas de la Historia, del pasado, del futuro, de lugares lejanos o de otras dimensiones de la existencia
Así, las experiencias de la dimensión intemporal de la psique, vividas por Ka Ren, se combinan en la actualidad con las enseñanzas de grandes tradiciones espirituales antiguas, orientales o chamánicas. Esta convergencia de exploración sistémica de las posibilidades de la psique humana toma en consideración los parámetros que describen los estados sutiles de la materia y el acceso a niveles superiores de conciencia. Poco a poco parece que lo que nosotros, seres humanos, entendemos por espíritu, inteligencia o incluso vida, no es más que un reflejo, un sucedáneo de un principio de organización mucho más amplio. Existe de hecho, en cada uno de nosotros, una conciencia espiritual en armonía con la conciencia espiritual del universo.
En sus comienzos, como arquitecto de interiores, Ka Ren no tomaba en consideración más que una sola realidad: la de «hacer». ¿Pero qué había que hacer para «ser»? Volver a ser auténtica, nos dice. Su infancia le proporcionó numerosas experiencias extrasensoriales hasta el día en que apareció Ram el Celta. Pero la reconquista de su centro de gravedad psicológico y espiritual comienza tras un viaje al Machu Pichu y su encuentro con Patricia Hayes y la terapia Ro-Hun. El inicio de su búsqueda personal y de su práctica profesional sobre la comprensión de su estallido interior; lo que el Ro-Hun denomina «Split», el síndrome de la separatividad de la psicología transpersonal y la famosa pérdida de la unión de los yoguis. Había descubierto que su cabeza y su corazón no funcionaban de manera sincrónica. Se daba cuenta que sus energías femeninas y masculinas ya no estaban conectadas. Una ruptura a la vez vertical y horizontal afectaba pues a todo «Split». La suma total de estas experiencias y de otras que siguieron fue el detonante de una toma de conciencia. Una verdadera revelación que la iba a llevar a explorar en profundidad el concepto de «separatividad». Después, a desarrollarlo en el seno de la Terapia Ro-Hun, de forma mucho más específica, para apoyar a aquellos que pudiesen estar afectados por esta disfunción traumática. Se dice que los dos leones, que representan las puertas de los templos orientales, ilustran la confusión y la paradoja; la persona en busca de la verdadera sabiduría debe de ser capaz de traspasar esos aspectos de la realidad. El «Split-Baby» se vuelve, desde entonces, el elemento motor de su investigación. Investigaciones que desembocan en diez años de estudio y de perfeccionamiento que Ka Ren desea compartir con el lector. Un mensaje de esperanza para todos aquellos que se identifiquen con ello… Este libro está dedicado a ellos.
A menudo me he dado cuenta que la necesidad de comprender los mecanismos que rigen al ser humano y al universo empieza por ese vacío interior. Y es el sentimiento de ausencia de vida interior lo que se vuelve peligroso para la integridad física y psicológica del ser, ya que va a llevar a muchos hombres y mujeres a comportamientos poco considerados hacia ellos mismos y hacia el mundo exterior. Lo que no forma parte de uno se vuelve dualidad en el sufrimiento de la separación y en el miedo al mañana. Y ella, en su caminar personal y espiritual lo ha entendido bien. El hombre, niño perdido del universo, aparece de forma implícita con su origen perdido, su ser y su futuro. ¡No somos Amor en evolución!
La búsqueda de la autora saca a la luz los conflictos incesantes a los que nos enfrentamos a diario. Residuos emocionales, mentales, físicos y espirituales, influyen y contaminan la experimentación de la vida presente. Este es un bagaje excedentario que disminuye el control sobre uno mismo y la apreciación de una visión más amplia de la existencia. Estos «patterns» interiores o anteriores influyen virtualmente en todos los aspectos de la vida actual, en el comportamiento, en las actitudes, en lo que nos atrae, en lo que rechazamos.
La utilización de la terapia Ro-Hun tiene como objetivo desterrar los acontecimientos responsables de problemas y de conflictos recurrentes. La comprensión de un traumatismo anterior, de un arquetipo consciente y la erradicación del correspondiente residuo puede suavizar o eliminar el conflicto presente y ofrecer una experiencia más global de la vida. Algunas personas no viven sus vidas a través de su personalidad principal, sino a través de una sub-personalidad o de un de un fragmento psicológico arquetipo. La percepción de la existencia está literalmente falseada.
La vida en una forma humana puede ser considerada como una experiencia hecha por una entidad energética, la combinación alma/espíritu. En el trabajo de terapia en lo más profundo, es capital para el operador el ayudar a la persona a realizar y a comprender que vive en un estado de fragmentación, que está desconectada de ella misma. Esto lleva al descubrimiento del acontecimiento parásito que contiene los pensamientos y las afirmaciones negativas. Los residuos emocionales se manifiestan en forma de cólera, de sentimiento de injusticia, de tristeza, de miedo o de culpabilidad. Los residuos físicos provocan dolores asociados al acontecimiento. En el momento de la comprensión, se evacua la carga emocional, se erradica el residuo. Este trabajo incluye fases obligatorias en el proceso de una transformación interior que lleva hacia un nuevo escalón de comprensión.
La Terapia Ro-Hun asocia las posibilidades de la psicoterapia tradicional con la energética o la del magnetismo. Se preocupa esencialmente de las circunstancias y de los acontecimientos con un impacto emocional negativo, de los traumatismos o de las situaciones aparentemente poco significativas. Es una terapia sistémica rápida, focalizada en la evolución individual. Como terapia de carácter energético, utiliza el campo magnético creado por la interrelación de nuestros diferentes cuerpos sutiles y de nuestros chakras. Ofrece también los medios para trabajar simultáneamente en el seno de cada cuerpo sutil: físico, etérico, emocional, mental y espiritual. Más que una exploración, es una búsqueda de la definición que tenemos de nosotros mismos, de nuestra personalidad que, para ser eficaz, tiene que ser voluntaria, consciente y profunda. Esta terapia del comportamiento permite después reestablecer la comunicación con nuestra esencia divina y nuestra mente. La Terapia Ro-Hun considera, en efecto, que la consecución última de la evolución humana es la de fundirse de nuevo en el Todo.
De nosotros depende el poder salir de nuestro estado de hipnosis cultural y renunciar a formas convencionales de conocimiento y de comprensión real del ser humano. La experiencia de la inmortalidad del ser humano lleva hacia la comprensión de los mecanismos del tiempo. En las civilizaciones tradicionales, el espacio y el tiempo no se viven de manera lineal; el tiempo y el devenir están ligados a aquello que es superior al tiempo. Pero, para haberlo experimentado uno mismo, la percepción del tiempo no lineal desencadena una transformación espiritual. Hay un número creciente de personas que siente la necesidad difusa, pero absolutamente real, de liberación, de transformación personal y espiritual, aunque no sepan expresarlo. En el nivel más bajo de nuestra conciencia, no sabemos lo que somos –¿Para quién? ¿Para cuándo? ¿Por qué?–, idénticos a unos ciegos sumergidos en la noche suprahumana.
Después de tantos años de estudios y de exploraciones sobre las potencialidades humanas, he sentido la proximidad del humano posible que duerme en nosotros. Hay una necesidad profunda para este posible humano de ayudarnos a crear una sociedad y un mundo posible si queremos sobrevivir a nuestra odisea personal y colectiva para alcanzar la seguridad del santuario de nuestra alma.
Hay un momento en la vida en el que ya no se puede rechazar la Llamada y desde el momento en que el viajero sale en busca de su propio Grial, la vuelta atrás se vuelve improbable, incluso imposible y el encuentro con su Ángel, su Alter Ego, su Yo sublimado provoca lo que las tradiciones denominan Iluminación. Lo que la terapia Ro-Hun a través del pensamiento de Ka Ren llama «El Salvador – El héroe de la salvación». Su obra desarrolla un conjunto de estrategias que permiten a las personas en búsqueda de los mecanismos sutiles que las dirigen encontrar soportes eficaces de tal forma que la reunión cuerpo-mente-alma sea vivida como una transformación profundamente positiva, durante la cual la apertura espiritual favorezca el despertar gradual de la vida del alma.
Ka Ren nos hace compartir sus visiones, sus sueños y sus esperanzas. El Corazón tiene razones… forma parte del mensaje que la autora nos brinda en la esperanza de que, en un día venidero, el hombre no sea ya un lobo para el hombre y el ser humano no sea ya su propio depredador sino que forme parte de un mismo grito de amor que envuelva nuestro planeta con sus alas de luz.
Así es como yo he entendido el mensaje y la obra de Ka Ren.
Paris, julio de 2001 PATRICK DROUOT
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